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SILVIA SPINAZZOLA Argentina, 1958.
Porteña enamorada de Buenos Aires y del Río de la Plata, que
desde los cuatro años juega a armar palabras. Incansable "laburante" que quiere seguir resistiendo en su complicado país y
que alimenta su costado sensible a través de la escritura para poder vivir y darle sonido a su voz interior . Adicta
al "pucho" y al "mate" además de ser una apasionada por la lectura y la música que, por curiosa, logró un título de Lic. en
Publicidad dejando inconcluso su antiguo amor por la bioquímica. Publicó su libro de poemas "Descalza y con sombrero", presentado
en distintos ciclos y eventos literarios durante el 2004/05. Varios de sus escritos han sido publicados en "Libertad bajo
Palabra" antología de Vigilias (Bs.As.-Argentina) - "IV Antología Sensibilidades" (España) - Revistas: "La Doblada" (Neuquén
- Argentina) - "La Guillotina" (Argentina) - "Prometeo" (España) - "Extranjera a la intemperie" (Argentina) - "La Avispa"
(Mar del Plata - Argentina) - Mención de honor en el "26º Certamen Internacional de Poesía -José Pedroni- ACEBAL" (Santa Fe
- Argentina) Participante de "Arte Poética 2003-Jornadas Nacionales de Poesía Comunal" (Mar del Plata- Argentina) - "IV
Congreso Internacional de Poetas y Escritores de San Marcos Sierras 2003" (Córdoba-Argentina) -"Marcha Poética 2004 - La luna
que..." (Centro Cultural Gral. San Martín-Bs.As. - Argentina) - "Mujer-Poesía 2004" (CCGSM - Bs.As. - Argentina). Sus prosas
y poemas son difundidos en radios de Latinoamérica y españolas. Convocada como jurado en diferentes concursos poéticos, participa
también en numerosas publicaciones de revistas, foros y grupos literarios dentro del espacio cibernauta. Recrea mail poético-musicales
de autores famosos, nóveles y propios, que difunde en forma periódica por correo electrónico. Sus poesías van marcando huellas
en la sensibilidad del lector. Escribir es un “juego” donde intenta tocar todos los sentidos hasta lograr un día
“el poema que hable solo". Una agradecida a Internet que le permitió desempolvar papeles amarillos, para mostrar
tímidamente sus escritos, que hoy se atreve a compartir. Su lema: "La magia está en la libertad para sentir"
ELLAS Y YO
"El verdadero desierto es el yo, no sólo porque nos
encierra en nosotros mismos, y así nos condena a vivir con un fantasma, sino porque marchita todo lo que toca" - Octavio
Paz -
Desde el envase oscuro-transparente de esta colmena transmutada puente-pared disuelta-nervadura mira-sin
ver toca-sin piel sometida a echar raíces por ser tierra-ombú de cara al esqueleto.
Tantos rostros de
soledad desierta hablan por mí-conmigo-con las otras mordaza entrecortada distraído suspiro canción de cuna-madre
de futuro incierto.
Omnipresente ligazón a su pasado revoltosa en preludio se desnuca deshilacha-deshoja cada
noche en su almohada prolífica hasta ceñir costados de su hambre
devorada por todas las que he sido soy y
seré a dos pasos circulares de mí.
AGONIZANDO LUNAS
Y si te amé a contramano descalza
de egoísmos
atropelladamente sin certezas
es con la punta de los dedos que sostengo la nostalgia
al
consentir los remolinos de esta fiebre pendular que no se duerme
cuando los límites se extirpan donde yace la
ausencia
hurgando en el vacío por extraviar sus parches.
Será que amé agonizando lunas.
VAS
A CRUZAR...
Vas a saltar la pendiente rasgada por los miedos arbitrando entre infiernos lúgubres.
Vas
a cortar la cuerda que te ata a la barbarie amanecida en planos grises.
Irás por la cornisa desbordada con
parsimonia de reductos perimidos
una terca membrana sometida dejará entrever su obscenidad entre los álamos.
Vas
a arrancarte una a una las tormentas con desvalido intento por destronar el hastío que te quema.
...un semáforo apresura
su verde
hasta empujarte a cruzar la incertidumbre.
ME HAN CONTADO
Me han contado
que pincelas el vientre de las nubes para abrirle su carne con un tajo por desmadrar diluvios solitarios.
Que
haces remolinos con mi sangre hirviente ungida entre tus dedos de algodones.
Me han contado de volcanes que
ahogas junto al grito de tu pozo por cubrir la verdad con cien vendajes de luceros grises.
Que merodeas los límites
del eco por extirpar mi lengua entrometida.
Me han contado que desnudas primaveras podándole los besos desertores
al mutar cegueras por aplausos.
Que no sabes qué hacer con el cariño, ofreciéndote entero detrás de la vergüenza
furibunda.
Me han contado que inventaste trucos con el filo de mi voz sobre tu luna inmóvil, que gime con
su boca dibujada de grafito.
Nadie cuenta del dolor que me desborda al descubrir el trueque de quimeras que firmaste
entre telones con el diablo.
© Silsh (Silvia Spinazzola) (Argentina)
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